Ha llegado el momento

La mayoría de los niños aprenden a controlar los esfínteres durante el día entre los 20 y los 30 meses, aunque muchos siguen teniendo escapes hasta después de los 3 años.

Las niñas suelen aventajar a los niños en esta conquista, porque maduran antes psicológicamente (y éste es un avance psicológico, además de físico). Y los pequeños que tienen hermanos tienden a dejar el pañal antes que los hijos únicos, por su afán de imitar a los mayores.


Sabrás que tu hijo está listo para comenzar este aprendizaje si es capaz de aguantar seco varias horas, si se pone nervioso cuando tiene el pañal sucio y te lo hace saber de algún modo, si nombra algunas partes de su cuerpo y si se muestra dispuesto a complacerte y a colaborar contigo.


Este último punto es fundamental, porque lo más problemático del inicio en el control de los esfínteres es que coincide con la edad de la rebeldía.Tampoco conviene que intentes enseñarle a usarlo si va a producirse otro cambio importante en su vida (va a tener un hermano, por ejemplo), porque cuanto más nervioso esté, menos control tendrá sobre sus músculos y menos atención dedicará a mantenerse seco.

Hazlo así, paso a paso

SI QUIERES QUE EL PROCESO TRANSCURRA BIEN Y QUE TU HIJO NO SE SIENTA PRESIONADO Y LO VIVA COMO ALGO NATURAL, PRUEBA A SEGUIR ESTOS PASOS:


Ten en cuenta la edad de tu hijo, su comportamiento y las circunstancias en las que se encuentra y si todos los factores son favorables, ponte manos a la obra.

Ve con él a comprar un adaptador que le guste

Si se siente implicado en este aprendizaje desde el principio, lo asimilará mejor. Y cuando lleguéis a casa, déjaselo para jugar. Cuanto menos extraño le resulte, menos reacio se mostrará a utilizarlo.

No pasa nada si lo usa a modo de sombrero o como recipiente para transportar sus cochecitos, pero de vez en cuando anímale a sentarse en él, aunque sea con la ropa puesta, para que vaya "ensayando".

Pasados unos días, lleva el orinal al cuarto de baño

Bájale el pantalón o la faldita y dile que se siente sobre él, al tiempo que tú te sientas en el inodoro y le explicas lo que esperas de él: "los mayores hacemos pis y caca en este orinal, y los niños lo hacéis en ese otro, más pequeño".

Pregúntale a menudo si tiene ganas de hacer pis

Y siéntale en el wcl cada dos horas, además de hacerlo en momentos fijos del día, como después de comer, al levantarse de la siesta... Si pasan cinco minutos y no hace nada, no sobrevalores el asunto y dale permiso para levantarse. Si hace pis o caca, abrázale con alegría y dale la enhorabuena.

Si se resiste a sentarse , no le fuerces

Cuando llegue el momento de hacer pis, sienta a su muñeco preferido sobre él y pide a tu hijo que le explique a su amigo lo que tiene que hacer. Así se sentirá mayor, al tiempo que vivirá su nuevo aprendizaje como un juego, lo que le empujará a usar l voluntariamente, sin necesidad de forzarle. Cómprale un escalón para que apoye los pies, en lugar de tenerlos en vilo. Con estos accesorios se sentirá más cómodo y seguro en este lugar tan "de mayores".

Recúerdale de vez en cuando que tiene que hacer pis (si está muy metido en su juego no se dará cuenta de que tiene la vejiga llena) y, si todo va bien, ve aumentando estos intervalos de tiempo poco a poco.

Una vez que consiga aguantar el pis hasta que le sientes en el WC, será capaz de mantenerse seco durante las siestas. Quítale el pañal para dormir por el día cuando se levante seco tres siestas seguidas.

Controlar los esfínteres de noche, un proceso más complicado .Para facilitar la tarea a tu hijo, no se lo quites todavía. Procura que no beba mucho durante la cena y ponle a hacer pis instantes antes de acostarle y otra vez cuando te acuestes tú. Cuando lleve tres o cuatro noches levantándose seco, quítale el pañal para dormir, pero acuérdate de cubrir el colchón de su cuna o su cama con un protector por si se despierta y no le da tiempo a llegar al baño.




Publicado: 6 de Mayo de 2018 a las 15:57